Jóvenes como tú!

"La vocación es don de Dios y el hombre responde a él libremente"

“¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho...?”

 

“Yo siento Señor, que tú me amas con amor infinito”;

 

“Señor tú has sido grande para mí...”

 

He pasado ocho años de camino en la Orden Mínima. Agradezco al Señor

por su infinita misericordia para conmigo, de darme esa vocación,

vocación Mínima dentro de la Iglesia.

 

Reconozco que para poder realizar mi vocación no me ha sido cosa fácil, he tenido que esperar muchos años, que me parecía una eternidad. En esta espera ha habido de todo: días de luz y días más grises, pero la luz ha ido haciéndose cada vez más eficaz en mi vida, y a pesar de todo, en los momentos más oscuras he sentido la presencia de la mano poderosa del Señor, y he ido caminando hasta que el día 20- 1- 2009 se hizo realidad el sueño más grande en mi vida: poder entregarme al Señor, para vivir en su casa TODOS los días de mi vida.

 

Hoy, soy esposa de Cristo, y no deseo ni desearé, ayudada con la gracia del Señor, nada más aquí en la tierra. Lo único que  pido al Señor y le pediré siempre es la gracia que necesito para vivir con fidelidadla vocación que me ha dado y de la que me siento feliz y contenta.

 

“Señor estoy dispuesta a todo: toma mi ser, mi corazón es para ti...”

 

Sor Teresia de Jesús Nthenya Kaluvu

"Sólo en Dios he encontrado la alegría de vivir en plenitud"

Conocí a las Hermanas Mínimas en Perú. Buscaba una congregación que fuera de Vida Contemplativa. Desde mis 15 años sentí deseos de consagrarme al Señor, pero no sabía dónde y conocía poco de la vida religiosa consagrada. Hasta que a mis 22 años conocí el carisma Mínimo y me gustó. Ingresé a la Orden y después de unos años de discernimiento vocacional llegué a mi Profesión Temporal. Estoy feliz de haber seguido la llamada de Dios. (Sor Diana)

En el día de mi Profesión - 24 años